Secretaría de Derechos Humanos

Conversatorio sobre religiones, derechos humanos, democracia y políticas públicas

December 27, 2017

El miércoles 27 de diciembre confluyeron en la Torre Ejecutiva representantes de diversos organismos del Estado con exponentes de todas las religiones presentes en el territorio.

“Religiones, derechos humanos, democracia y políticas públicas – Cooperación, confluencias y conflictos” fue el título del Conversatorio convocado por la Secretaría de Derechos Humanos de la Presidencia de la República. El miércoles 27 de diciembre confluyeron en la Torre Ejecutiva representantes de diversos organismos del Estado con exponentes de todas las religiones presentes en el territorio.

El eje del diálogo estuvo guiado por el lema de la convocatoria y la laicidad que ha marcado a nuestra sociedad, tratando de mirarla y entenderla desde la perspectiva de su capacidad de tejer igualdad pero también libertad de conciencia. La laicidad se constituye entonces como un modo de regulación de la convivencia entre los diferentes, sin por ello negar el papel que ha tenido y tiene la religión como clave interpretativa de la sociedad en que convivimos.

El diálogo, en que los participantes apuntaron a buscar puntos de coincidencia, resaltó la necesidad de poner como valor en sí mismo el espacio de lo público, el derecho a la pertenencia, a tener donde vivir y desarrollar los proyectos de vida propios.

En esta primera instancia se procuró crear y disparar el intercambio y dejar planteadas interrogantes, en el entendido de que en la casa del Estado todos pueden y deben ser parte.

En un Estado laico y secular pero donde las tradiciones religiosas son parte de la práctica cotidiana, queda planteado el desafío de cómo administrar la polis para que todos puedan expresar la diversidad. 

La confluencia en favor de los excluidos y la búsqueda de construcción de igualdad social emergieron desde los compromisos religiosos como desde los operadores de las políticas públicas. Asimismo, la instancia resaltó el reconocimiento del hecho religioso en el proceso social, como las sinergias en favor de las garantías de la dignidad humana en la construcción de una sociedad más integrada.